Requisitos para viajar a Londres en 2026

Londres sigue siendo una de esas ciudades que apetece reservar incluso antes de tener el itinerario cerrado. Pero antes de pensar en el té de la tarde, los musicales del West End o una foto junto al Támesis, conviene revisar los requisitos para viajar a Londres en 2026. Desde 2025, la entrada al Reino Unido cambió para muchos viajeros: tener el pasaporte en regla ya no siempre es suficiente.

La clave es saber si, según tu nacionalidad, necesitas una Autorización Electrónica de Viaje, conocida como ETA, o un visado. Te explico qué preparar para evitar el error más frustrante de todos: llegar al aeropuerto y descubrir que te falta un documento.

Requisitos para viajar a Londres en 2026: pasaporte, ETA o visado

Londres está en Inglaterra y, aunque el Reino Unido está muy cerca de Europa, tiene sus propias normas migratorias desde el Brexit. Estas reglas dependen de la nacionalidad que figure en tu pasaporte, no del país desde el que vueles ni de tu permiso de residencia en España o en otro lugar.

Necesitarás un pasaporte válido durante toda la estancia. Para visitas turísticas cortas, el Reino Unido no suele exigir seis meses extra de vigencia a todos los viajeros, pero viajar con un documento a punto de caducar nunca es buena idea. Si vas a solicitar una ETA, recuerda que queda vinculada electrónicamente al pasaporte usado en la solicitud. Si lo renuevas, tendrás que tramitar una nueva autorización.

A partir de 2026, muchos viajeros que antes entraban sin visado deberán contar con una ETA antes de embarcar. Es el caso de ciudadanos españoles y de otras nacionalidades que pueden visitar el Reino Unido sin visado previo. La ETA no es un visado: es una autorización digital para viajar y permite normalmente hacer visitas de turismo, negocios o estudios cortos de hasta seis meses, siempre que cumplas las demás condiciones de entrada.

La solicitud se realiza antes del viaje a través de los canales oficiales del Gobierno británico. Te pedirán una foto del pasaporte, una fotografía personal y algunas respuestas sobre el viaje y tus antecedentes. Aunque muchas solicitudes se resuelven rápido, mi consejo práctico es pedirla al menos una semana antes de volar. No dejes este trámite para la cola de embarque ni para la noche anterior.

La ETA suele tener una validez de dos años o hasta que caduque el pasaporte, lo que ocurra primero, y puede servir para varios viajes. Aun así, la aprobación no garantiza automáticamente la entrada: la decisión final la toma el personal fronterizo al llegar.

¿Y si viajas con pasaporte latinoamericano?

Aquí no hay una respuesta única. Algunas nacionalidades latinoamericanas pueden acceder al Reino Unido como visitantes con ETA, mientras que otras deben solicitar previamente un visado de visitante estándar. Las normas pueden modificarse, así que revisa tu caso concreto en el verificador oficial de inmigración británico antes de comprar vuelos no reembolsables.

No te guíes por la experiencia de un familiar que viajó hace dos años o por un vídeo antiguo en redes sociales. Por ejemplo, un viajero con pasaporte español puede tener requisitos distintos de una persona que vive en España pero viaja con pasaporte colombiano, peruano, ecuatoriano u otro. El documento de viaje es lo que determina el procedimiento.

Si necesitas visado, empieza con tiempo. El proceso puede incluir formulario, cita para datos biométricos y documentos que demuestren el motivo de tu visita, tu capacidad económica y tus vínculos con tu lugar de residencia. Una reserva de hotel ayuda a explicar el plan de viaje, pero no sustituye la documentación que pueda pedirte el consulado o el centro de visados.

Qué pueden pedirte al llegar a Reino Unido

Tener ETA o visado no significa que debas viajar con las manos vacías. En frontera pueden hacerte preguntas sencillas: cuántos días te quedas, dónde vas a dormir, qué lugares planeas visitar y cuándo sales del país. No hace falta llevar un dossier enorme, pero sí tener la información ordenada y accesible en el móvil, con batería suficiente.

Guarda la reserva del alojamiento, el vuelo o transporte de salida si lo tienes, un itinerario aproximado y pruebas de que puedes pagar tu estancia. No existe una cifra universal de dinero mínimo para todos los turistas. Lo razonable es que tus fondos sean coherentes con la duración y el estilo de viaje: una semana en un hotel céntrico no cuesta lo mismo que una escapada con alojamiento compartido en las afueras.

Las tarjetas bancarias funcionan muy bien en Londres y los pagos sin contacto están presentes en casi todas partes. Aun así, conviene avisar al banco de que viajarás al Reino Unido, comprobar las comisiones por cambio de divisa y llevar más de una forma de pago. Libras esterlinas en efectivo pueden venir bien para una pequeña emergencia, pero no necesitas cambiar grandes cantidades.

Como visitante, no puedes ir a trabajar ni instalarte en el país usando una ETA o un permiso turístico. Tampoco des por hecho que cualquier curso, actividad profesional o voluntariado está permitido. Si tu viaje no es exclusivamente turístico o incluye una estancia larga, estudios reglados, empleo, prácticas o una boda, revisa el visado específico que corresponde a tu situación.

Seguro médico, medicamentos y otros preparativos sensatos

El seguro de viaje no suele ser un requisito obligatorio para entrar en Londres, pero yo no viajaría sin él. Una consulta médica privada, una cancelación de última hora o la pérdida de una maleta pueden cambiar por completo el presupuesto. Contrata una póliza que incluya gastos médicos, repatriación, equipaje y cancelación si has reservado vuelos, hoteles o entradas costosas.

Los viajeros con tarjeta sanitaria europea o tarjeta global sanitaria emitida en España pueden tener acceso limitado a atención sanitaria necesaria durante una estancia temporal, según las condiciones vigentes. Pero no cubren una atención privada, un rescate, el regreso a casa ni todos los gastos posibles. Por eso no sustituyen un buen seguro.

Si tomas medicación, llévala en su envase original y guarda una receta o informe médico, especialmente si se trata de tratamientos inyectables, líquidos o medicamentos controlados. Para estos últimos, las reglas pueden ser más estrictas. Consulta con antelación las cantidades permitidas y evita llevar pastillas sueltas sin identificar.

También revisa las normas aduaneras si piensas viajar con alimentos, alcohol, tabaco o productos de origen animal. Lo que parece un detalle menor puede generar preguntas o confiscaciones. En este tipo de viajes, una revisión de diez minutos antes de hacer la maleta ahorra muchos quebraderos de cabeza.

Detalles que facilitan tus primeros días en Londres

Una vez resuelta la parte migratoria, hay pequeños preparativos que hacen que la llegada sea mucho más agradable. Reino Unido utiliza enchufes tipo G, con tres clavijas rectangulares, así que necesitarás adaptador. Contrata datos móviles o una eSIM antes de aterrizar si dependes del teléfono para localizar el hotel, usar mapas o mostrar reservas.

Para moverte por Londres, puedes pagar el metro, los autobuses y muchos trenes urbanos con una tarjeta bancaria sin contacto o con el móvil. Es cómodo, pero revisa antes si tu banco cobra comisión por cada operación en divisa. Si viajas en familia o prefieres controlar gastos, calcula también los trayectos entre aeropuerto y alojamiento: un hotel muy barato puede dejar de serlo si obliga a hacer traslados largos y caros cada día.

Al elegir dónde dormir, fíjate menos en la foto bonita y más en la conexión de transporte. Para una primera visita, estar cerca de una estación de metro suele ahorrar tiempo y energía. Reservar con cancelación flexible es especialmente útil si aún estás esperando la resolución de un visado o si tus planes pueden cambiar.

Si viajas con menores, lleva sus pasaportes individuales y, cuando un niño no viaje con ambos progenitores, documentación que acredite la autorización del otro tutor si procede. No siempre la solicitan, pero puede evitar explicaciones incómodas en controles fronterizos.

Una última revisión antes de salir hacia el aeropuerto

Dos o tres días antes del vuelo, abre una nota en el móvil y comprueba: pasaporte válido, ETA aprobada o visado concedido, reservas descargadas, seguro activo, medios de pago y dirección exacta del alojamiento. Haz capturas de pantalla de los documentos principales por si pierdes conexión al aterrizar.

Londres recompensa a quien llega con curiosidad, no a quien llega angustiado por un trámite pendiente. Deja la documentación cerrada antes de empezar a decidir si verás el Big Ben de día o de noche: así podrás disfrutar de la ciudad desde el primer trayecto en metro, con la tranquilidad de llevar lo esencial bien preparado.